Melillense residente en Málaga desde el curso 2024 – 2025 con el fin de estudiar el Grado en Dirección de Orquesta en el Conservatorio Superior de Música de Málaga con quien considera su maestro, Ángel Luis Pérez Garrido, así como el Grado en Educación Musical (mención en música) en la Universidad de Málaga, de cuyo Consejo de Estudiantes forma parte. Ello tras haber pasado, en su segundo año viviendo en Madrid luego de haber culminado sus estudios reglados académicos y musicales – en la especialidad de violín – en Melilla, por una experiencia – la cual siempre recuerda y hace mención como su mayor revelación – que le llevó a tomar la decisión de cambiar total y radicalmente el rumbo que llevaba con tal de dedicarse plenamente a la música y concretamente a la dirección de orquesta.
Fiel a la escuela de Sergiu Celibidache, tanto en su ámbito técnico-gestual como en su vertiente filosófica-fenomenológica, Felipe apuesta, no obstante y además, por el estudio de otras escuelas y tradiciones de la dirección de orquesta como la rusa – tanto la de San Petersburgo como la de Moscú -, así como por la profundización en lo que respeta a la concepción, ya no únicamente del hecho directorial, sino musical, en términos generales, por parte de grandes figuras de la dirección de orquesta como Furtwängler, Swarowsky, entre otros. Todo ello con tal de alcanzar la mayor rigurosidad, entendimiento y conceptualización de lo que él considera como de las disciplinas más grandes y, paralelamente, complicadas existentes – la dirección de orquesta -, con el objeto, asimismo, de estar lo más y mejor capacitado y preparado posible para tocar el instrumento, a su juicio, más rico – aunque a su vez más imperfecto – que existe: la orquesta.
A pesar de las escuelas, tradiciones y visiones ya existentes, Felipe considera realmente necesaria la investigación constante en el campo de la dirección de orquesta con tal de intentar alcanzar el mayor esplendor y la más profunda verdad y esencia de esta difícil disciplina, así como el enfoque y concepción de todas las materias, tanto musicales como extramusicales, requeridos y necesarios de conocer a fin de alcanzar el propósito de llegar a ser verdaderamente un buen director de algún día de orquesta. Se considera afortunado de contar aún con una temprana edad, con tiempo por delante – si la vida y el destino se lo permiten,
asumir – para emplearlo en el estudio de diversas áreas que le ayudarán a comprender ya no únicamente el hecho musical sino, también, el vital, como la psicología, la filosofía, la literatura o la física, entre otras.
Siente especial admiración por las figuras de Ludwig van Beethoven y Richard Wagner, considerando crucial el estudio no tan solo de sus legados compositivos – como hitos revolucionarios de la concepción musical – sino también de los marcos estéticos, filosóficos e intelectuales que representan estos genios, con el objetivo de desarrollar una mirada y perspectiva más interpretativa, crítica y profunda del mundo que nos rodea.
Felipe es fundador, presidente y director de la Orquesta Sinfónica de Estudiantes de Málaga, proyecto nacido en 2025 con el que trata, más allá de ofrecer a los jóvenes estudiantes de Málaga la posibilidad de hacer sonar obras del nivel de cualquier orquesta profesional, de hacer pensar, reflexionar y trascender, a través tanto de los mensajes que poseen – de forma intrínseca y autonónoma – las propias obras que hacen sonar como los que la misma agrupación transmite a su público mediante la materialización de las obras, con el objeto incrementar de las posibilidades de hacer música real y verdaderamente y no tan solo y únicamente sonido ordenado.
«En lo que respeta a la composición, actualmente no el estudio de forma oficial a través de estudios reglados. No obstante a ello, no puedo evitar plasmar y materializar ciertas ideas musicales que son fruto de determinados momentos de inspiración en mí. Cuento con algunas obras escritas y, por supuesto, tengo intención de, más adelante, cuando me sea posible y si la vida y el destino me lo permiten, llevar a cabo estudios reglados de composición, aunque actualmente ya el estudio de forma autónoma con el apoyo de ciertos maestros y, por supuesto, manuales y tratados. capitales para la formación de cualquiera que aspire o requiera del hecho compositivo y creador.”
